lunes, 29 de septiembre de 2014

Confesiones.

"Claro que me muero de ganas de decirte gordo las 24 horas del día, de suplicarte que vengas a por mi, de ponerte mis caritas más adorables para que me beses sin frenos, tirarme en la cama y que no nos pare nadie. Claro que tengo ganas de ir a todos lados de tu mano, de besarte donde me plazca, de ir por la vida mirando tus ojos en lugar del camino. Claro que tengo ganas de ti... De tus vicios, de tu aliento en mi nuca, de tu cuerpo y tus suspiros mientras duermes, claro que tengo ganas de nuestros planes y nuestras locuras. Claro que tengo ganas de odiar el techo de tu coche por los cabezazos, de estar todo el día dando vueltas por ahí, de plantarte un beso delante de Dios y de pararme en tu puerta a decirte que bajes. Claro que me muero cada vez que entro en el coche y no te beso.. Cada vez que intento hacer más amenas las despedidas y salgo corriendo. Sabes cuánto me duelen las cosas, hasta las más insignificantes  y también sabes lo rápido que olvido, lo bien que se me da olvidar lo malo. Por eso me freno, por eso no me quiero dejar llevar, porque se me olvida y el dolor reaparece cuando menos lo espero. Prefiero ir despacio y curarme, a correr y estrellarme. Claro que te quiero, que te amo y que sigo en pie por los dos..."

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