Todavía huelo a ti, has tenido que venir hasta aquí para hacerme feliz si... Pero aquí estoy, deseando volver a verte. Te puedo decir al día 500 veces que te odio y la verdad es que lo hago, pero sabes en qué sentido. Te odio como para pasar toda mi vida contigo, como para soportarte y caer en ti 25 horas al día. Te odio como a nadie, porque siento rabia y amor cuando te veo. Porque a veces me sacas de quicio pero te pones guapísimo. Eres un huracán que se lo lleva todo y que vuelve para arreglarlo. Sí, quemamos la casa. Pero nuestra casa está donde estemos nosotros... Así que no me preocupan las cenizas.
Gracias por devolverme la vida.



