(Y me ahogo...)
¿Sabes lo peor de las peleas fuertes?
Las dudas.
Dudar de si esto es lo correcto, de si de verdad vale la pena seguir insistiendo para que al final, torpemente, tropecemos. Sinceramente, creo que la situación esta bastante clara... Se perdió la chispa. Eras la persona más detallista y atenta del mundo, y me malacostumbré. Me malacostumbraste. No sé si es que no me quieres tanto o de la misma forma, no sé qué ha pasado en tu cabeza o en tu corazón, no tengo ni idea porque no eres lo suficientemente valiente para contármelo. Tampoco quiero creerme que bachiller es el culpable, espero que no, no lo veo una razón de peso. Y qué quieres que te diga... Me asfixio. Quiero ser feliz, como las veces que fuimos felices y nos quisimos. Ya te dije mil veces que la indiferencia nunca trae nada bueno y es a lo que estamos acostumbrados, tristemente.
No me quieras mucho, Estéfano. Quiéreme bien. Y si no puedes, dímelo cuanto antes... Yo necesito ser feliz, y no hay nada peor que sentirte sola estando con alguien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario